sábado, 20 de diciembre de 2008

APERTURA IGLESIA CRISTIANA CASA DE DIOS EL JUNQUITO







EL SEÑOR HABITA EN MEDIO DE LAS ALABANZAS DE SU PUEBLO!!!!

TE INVITAMOS A NUESTRAS REUNIONES TODOS LOS DOMINGOS A LAS 10:30 AM EN LA URB. LUIS HURTADO HIGUERA EN EL COLEGIO LUIS HURTADO, SALON DE USOS MULTIPLES KM 12 EL JUNQUITO.

domingo, 9 de noviembre de 2008





Te invitamos a nuestras reuniones dominicales en el Colegio Luis Hurtado KM 12 del Junquito. Domingos 10:30am

sábado, 27 de septiembre de 2008

CREADOS CON UN PROPOSITO

Marcos 16:16 El que crea y sea bautizado sera salvo, pero el que no crea sera condenado. Ketty Marquez y Reisman Franco dieron el paso del bautismo.


Bautismos y Testimonios

¿Deseas conocer el verdadero Amor?

Estimado amigo, estimada amiga, los psicólogos desde hace mucho tiempo han tenido conocimiento de que cada persona tiene un gran anhelo y una gran necesidad interna. El anhelo de ser amado, y la necesidad de amar. Mas cuando las presiones y aflicciones llegan a nuestras vidas, muchos pierden toda esperanza de encontrar algún día el amor.

La tragedia es que frecuentemente buscamos llenar esta profunda necesidad y este profundo anhelo, en los lugares equivocados. Algunos substituyen la lujuria por el amor. Otros persiguen el materialismo o las relaciones superficiales; todo con el inútil intento de llenar el vacío creado por Dios en el corazón humano. ¡Pero le tenemos buenísimas noticias! Existe un amor que vale la pena encontrar y un amor que vale la pena compartir. La Biblia dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Sobre la cruz de Cristo, el poderoso amor de Dios fue revelado y ofrecido incondicionalmente a todo aquel que desee la salvación.

¿Anhela usted conocer este gran amor? Entonces necesito hacerle la pregunta más importante que jamás se le hará: ¿Sabe sin lugar a dudas que Dios le ama, que sus pecados han sido perdonados, y que usted es salvo y va en camino al cielo?

¡La maravillosa noticia es que sí puede saberlo! Permítame compartir con usted cómo descubrir el amor más grande, el amor que vale.
Admita su pecado

Usted debe admitir que es pecador. La Biblia dice: "No hay justo, ni aun uno" (Romanos 3:10). "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).

Nuestro pecado es lo que nos separa de Dios y nos impide satisfacer nuestros anhelos y necesidades más íntimas. Según Romanos 6:23, el pecado es un delito contra Dios que conlleva un serio castigo: "Porque la paga del pecado es muerte (eterna separación del amor y misericordia de Dios)".
Abandone sus propios esfuerzos

Usted debe abandonar todo esfuerzo de tratar de salvarse a sí mismo. Si pudiéramos salvarnos a nosotros mismos, ¡la muerte de Jesús habría sido en vano!

Inclusive "el comportarse religiosamente" no lo puede salvar. La Biblia dice que "nos salvó [Dios], no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia" (Tito 3:5). La salvación es por la gracia de Dios, "no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
Admita el sacrificio de Cristo

Lo que usted no puede hacer por sí mismo, ¡Jesucristo lo ha hecho por usted! "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). Él murió en la cruz por usted, y resucitó de entre los muertos para demostrar que su sacrificio o pago fue aceptado por Dios. Pero usted debe reconocer y creer en este hecho. "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos16:31).
Acepte a Jesucristo como su Salvador

La salvación es el regalo de Dios para usted. "La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6:23). Cuando alguien le ofrece un regalo invaluable, lo más sabio de su parte es ¡aceptarlo! En este mismo instante, usted puede recibir el regalo de la salvación que Cristo le ofrece al orar esta simple oración de corazón:

"Amado Dios. Sé que soy pecador. Sé que Tú me amas y deseas salvarme. Jesús, creo que Tú eres el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para pagar por mis pecados. Creo que resucitaste de entre los muertos. Ahora me alejo de mis pecados y por medio de la fe, te recibo como mi Salvador y Señor personal. Entra en mi corazón, perdona mis pecados y sálvame, Señor Jesús. En tu nombre te lo suplico. Amén".

Amigo, si usted no ha tomado aún la decisión de recibir a Cristo, le ruego que lo haga hoy. ¡Usted estará eternamente agradecido de conocer el amor que vale!

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Dios guía a los suyos

Un reconocido propietario de un restaurante y club nocturno de la ciudad de Nueva York hizo esta declaración en una entrevista de noticias: “No estaría donde estoy ahora si no fuera por aquel que está en las alturas”.

Por supuesto, esa es una declaración verdadera en el sentido que la usó el apóstol Pablo cuando les dijo a los atenienses que “En él vivimos, nos movemos y somos” (Hech. 17:28). Cristo es el sustentador de todo el universo, y nadie estaría donde está hoy día sin él.

Pero en cuanto a Dios guiando personalmente a aquellos que no han recibido a Jesucristo como Salvador personal, no hay un versículo en las Escrituras que indique que, por lo general, eso sucede.

En cambio leemos: “Y cuando saca fuera a todas las suyas, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz” (Juan 10:4).

Sin Cristo, el hombre es un extraño para Dios. Es un rebelde en contra de Dios, un forastero en el universo de Dios.

La Biblia dice que la voluntad de Dios es que el hombre sea salvo, y ahí es donde empieza todo. Jesús lo puso bien claro en Marcos 3:31-35. Él ya estaba enseñando dentro de un edificio cuando llegaron sus hermanos y su madre. La multitud estaba sentada adentro y estaba tan abarrotada que su familia no podía llegar hasta donde estaba él. Alguien le dijo: “Tu madre, tus hermanos y tus hermanas te buscan afuera”.

Él contestó: “¿Quién es mi madre y mis hermanos?” (v. 33).

Estoy seguro de que la reacción de la multitud fue algo así como: “¿Qué clase de pregunta es esta? ¡Todo el mundo conoce a su madre y a sus hermanos!”

Si la reacción inicial de Jesús no los sorprendió, sus siguientes palabras sí. “Mirando a los que estaban sentados alrededor de él dijo: ‘¡He aquí mi madre y mis hermanos!’” (V. 34).

Probablemente todos se miraron entre sí y pensaron: “¿Quién, yo?”

Luego especificó lo que había dicho. “Porque cualquiera que hace la voluntad de Dios, este es mi hermano, mi hermana y mi madre” (v. 35).

¿Qué estaba diciendo Jesús? Estaba enseñando que para relacionarse con él, uno tiene que hacer la voluntad de Dios. Póngalo al revés. Para hacer la voluntad de Dios uno tiene que estar relacionado con Jesús.

El apóstol Juan dijo: “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo…el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Jn. 2:15-17). ¿Quién va a permanecer para siempre? Aquellos que hacen la voluntad de Dios. ¿Pero quién es el único que puede dar vida eterna? Jesucristo. Entonces, el primer paso a dar en el camino de la voluntad de Dios es que usted sea salvo.

Si usted nunca ha entregado su vida a Jesucristo, no puede esperar absolutamente nada de Dios. Él no le debe nada. No tiene ninguna obligación con usted en lo más mínimo.

La gente rechaza esto. La doctrina de la salvación no es popular porque incluye el reconocimiento del pecado. A nadie le gusta reconocer el pecado, y mucha gente resiste la idea de que necesitan ser salvos.



Extracto del folleto “La Voluntad de Dios” escrito por el Pastor John MacArthur y publicado por Editorial Mundo Hispano.

martes, 9 de septiembre de 2008

Adorar y Cantar a Dios!





Adorar y Cantar a Dios es algo inexplicable, ya que cuando lo hacemos de corazón entregamos y rendimos nuestras vidas a El.

No solo se trata de cantar sino también de Exaltar su Nombre por lo que El es...

viernes, 5 de septiembre de 2008

¿QUIERES EMPEZAR UNA RELACION PERSONAL CON DIOS?

SI TU RESPUESTA ES (SI) ES IMPORTANTE QUE CONOZCAS LAS 4 LEYES ESPIRITUALES

Así como hay leyes naturales que rigen el Universo,
también hay leyes espirituales que rigen
nuestra relación con Dios.

• PRIMERA LEY
DIOS LE AMA, Y TIENE UN PLAN MARAVILLOSO PARA SU VIDA.
• EL AMOR DE DIOS
Lo declara la Biblia en Juan 3:16:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
El escritor bíblico, no teniendo una palabra que expresara el inmenso amor de Dios hacia la humanidad, inspirado por el Espíritu Santo usa la frase "de tal manera", indicando así que no existe medida humana que pueda señalar el inmensurable amor de Dios por nosotros.
• EL PLAN DE DIOS
Lo declara la Biblia en Juan 10:10
(Cristo afirma) "...yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Esta declaración hecha por el mismo Jesucristo nos muestra que ÉL tiene un plan para que podamos vivir una vida plena y con propósito.
Es cierto que pudiéramos cuestionar el por qué la mayoría de las personas no están experimentando esta "vida en abundancia". Pero vemos a continuación que la causa es por una segunda ley.


• SEGUNDA LEY
EL HOMBRE ES PECADOR Y ESTÁ SEPARADO DE DIOS; POR LO TANTO NO PUEDE EXPERIMENTAR NI CONOCER EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA SU VIDA
• EL HOMBRE ES PECADOR
Lo declara la Biblia en Romanos 3:23:
"Por cuanto todos pecaron y están destituídos de la gloria de Dios."
La frase "la gloria de Dios", podría interpretarse como: La presencia de Dios.
El hombre fue creado para tener comunión con Dios, pero debido a su terca voluntad egoísta, escogió su propio camino y su relación con Dios se interrumpió. Esta voluntad egoísta caracterizada por una actitud de rebelión activa o de indiferencia pasiva, es evidencia de lo que la Biblia llama pecado.
• EL HOMBRE ESTÁ SEPARADO DE DIOS
Lo declara la Biblia en Romanos 6:23:
"Porque la paga del pecado es muerte..."
(o sea separación espiritual de Dios.)
Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios y la vida en abundancia, y cruzar este abismo de separación mediante sus propios esfuerzos: la religión; la moral; la filosofía; las buenas obras; etc.
Llegado este punto, con razón pudieramos pensar que entonces estamos irremediablemente perdidos; pero gracias a Dios por una tercera ley que nos da la única solución a este problema...
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• TERCERA LEY
JESUCRISTO ES LA ÚNICA PROVISIÓN DE DIOS PARA EL PECADOR. SÓLO EN ÉL PUEDE USTED CONOCER Y EXPERIMENTAR EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA SU VIDA.
• ÉL MURIÓ EN NUESTRO LUGAR
Lo declara la Biblia en Romanos 5:8:
"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros"
• ÉL RESUCITÓ
Lo declara la Biblia en I de Corintios 15:3-6
"Cristo murió por nuestros pecados... fué sepultado, y... resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;... apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos..."
• ES EL ÚNICO CAMINO
Lo declara la Biblia en Juan 14:6:
"Jesús le dijo: Yo soy el camino , la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Dios ha cruzado el abismo que nos separa de Él al enviar a su Hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar.
Por eso Juan el Bautista dijo:
"He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo."
Pero no es suficiente conocer estas tres leyes y aún aceptarlas intelectualmente. Vayamos a la cuarta ley...
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• CUARTA LEY
DEBEMOS INDIVIDUALMENTE RECIBIR A CRISTO COMO SEÑOR Y SALVADOR PARA PODER CONOCER Y EXPERIMENTAR EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRAS VIDAS
• DEBEMOS RECIBIR A CRISTO
Lo declara la Biblia en Juan 1:12:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios."
• RECIBIMOS A CRISTO MEDIANTE LA FE
Lo declara la Biblia en Efesios 2:8-9:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe."
Esta declaración bíblica nos deja claro que ninguna cosa que hagamos, por muy meritoria que sea, nos conseguirá la salvación. Sólo la aceptación de que Cristo pagó por nosotros el precio de nuestro pecado con su sacrificio, y recibirlo como nuestro salvador personal, nos puede hacer miembro de la familia de Dios y partícipes de una vida abundante y con propósito.
• RECIBIMOS A CRISTO POR MEDIO DE UNA INVITACION PERSONAL:
(Cristo dice) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él..." (Apocalipsis 3:20)
• USTED PUEDE RECIBIR A CRISTO
Recibir a Cristo comprende un cambio de actitud hacia Dios, confiar en Cristo, para que Él entre a nuestras vidas y perdone nuestros pecados
Usted puede recibir a Cristo ahora mismo, mediante la oración (orar es hablar con Dios).
Dios conoce su corazón y no tiene tanto interés en sus palabras, sino más bien en la actitud de su corazón. La siguiente oración se sugiere como guía:
Señor Jesucristo: Gracias porque me amas y entiendo que te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y mi único Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Gracias por entrar a mi vida y por escuchar mi oración
¿Expresa esta oración el deseo de su corazón?
Si lo expresa, haga la oración ahora mismo, y Cristo entrará a su vida según Su promesa
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• Cómo estar seguro de que Cristo mora en su vida:
¿Invitó a Cristo a entrar en su vida?
De acuerdo a la promesa de él en Apocalipsis 3:20, ¿dónde está Cristo? Cristo dijo que entrará en su vida. ¿Le engañaría él?
¿En que basa su seguridad de que Dios contestó su oración? Pues en la fidelidad de Dios mismo y Su Palabra.
• La Biblia promete vida eterna a todos los que reciben a Cristo
El Apóstol Juan escribe en su carta a los creyentes (1ra de Juan 5:11-13):
"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios".
Viva agradecido de Dios porque Cristo está en su vida y que nunca le abandonará (Hebreos 13:5). Puede estar seguro que el cristo vivo mora en usted y que tiene vida eterna desde el mismo momento en que lo invitó a entrar confiando en su promesa. El no le engañará.
• No dependa de sus sentimientos
Nuestra seguridad está en la promesa de la Palabra de Dios y no en nuestros sentimientos. El cristiano vive por fe (confianza) en la fidelidad de Dios mismo y Su palabra. Sentir es bueno, pero sintamos o no, Dios es el mismo. El es y será, y Su Palabra cumplirá. Amén.
• Ahora que ha recibido a Cristo
En el momento en que usted, en un acto de fe, recibió a Cristo, muchas cosas ocurrieron. He aquí algunas de ellas:
1. Cristo entró en su vida (Apocalipsis 3:20 y Colosenses 1:27).
2. Sus pecados le fueron perdonados (Colosenses1:14).
3. Usted ha llegado a ser Hijo de Dios (Juan1:12).
4. Comenzó a vivir la gran aventura para la cual Dios le creó (Juan10:10b, 2 de Corintios 5:17 y 1 de Tesalonisenses 5:18).
¿Puede usted pensar en algo más extraordinario que le haya ocurrido que el recibir a Cristo?
¿Le gustaría dar gracias a Dios en oración ahora mismo por lo que EL ha hecho por usted?
El acto mismo de dar gracias a Dios es una demostración de fe.
• ¿Y ahora qué?
Sugerencias para el crecimiento cristiano
El crecimiento o desarrollo espiritual es el resultado de permanecer confiando en Jesucristo. "El justo por la fe vivirá" (Gálatas 3:11).
Una vida de fe le capacitará para confiar en Dios cada vez más en todo detalle de su vida y para practicar lo siguiente:
Converse con Dios en oración diariamente (Juan 15:7)
Recurra a la Biblia, estudiándola diariamente (Hechos 17:11). Principie con el evangelio de Juan.
Insista en confiar a Dios cada aspecto de su vida(I de Pedro 5:7).
Sea lleno del Espíritu de Cristo - permítale vivir Su vida en usted (Gálatas 5:16-17; Hechos 1:8).
Testifique a otros de Cristo verbalmente y con su vida (Mateo 4:19, Juan 15:8).
Obedezca a Dios momento a momento (Juan14:21).
• LA IMPORTANCIA DE LA IGLESIA
En la Biblia (Hebreos 10:25) se nos amonesta "no dejando de reunirnos." Los cristianos, como brasas de fuego, arden cuando están juntos. Apártense los cristianos y como brasas separadas se apagarán solos. Si usted no se congrega con alguna iglesia no espere a que lo inviten a hacerlo. Demuestre iniciativa: llame o visite a un ministro de Dios en una iglesia cercana donde se exalte a Cristo y se predique Su palabra. Comience esta semana, y haga planes para asistir regularmente.
Le aseguro que empezará a ver un mundo espiritual como nunca lo ha pensado.

.Si has Recibido a Cristo como tu Señor y Salvador, por favor esperamos tu comentario. Has clic en el icono de comentarios

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Grupo Celular Casa de Dios





Tratamos en lo posible de no aburrirnos y pasar buenos momentos juntos!