Celebrar o no celebrar la Navidad" ¿Está en ese dilema?
No es un secreto para nadie que el Hijo de Dios nunca nació un veinte y cinco (25) de diciembre, y que verdaderamente no sabemos cuando ocurrió aquel precioso evento y todo lo que se tiene son sencillamente conjeturas. Tampoco es un secreto para nadie de las fiestas que se llaman en el mundo navideñas, no son ordenanzas Bíblicas o instrucciones apostólicas, sino que son basadas en la tradición cristiana de algunos países. Por estos días hay una leve tensión entre los evangélicos por el dilema de "Celebrar o no celebrar la Navidad" ¿Está en ese dilema?
Bueno, no quiero hablar de la historia de la fiesta de la navidad, usted puede encontrar eso en todas partes de la red, y diferentes teorías y posturas leerá. Sabemos que tiene un origen Católico y que el mismo ha perdido con los años su escencia primigenia, que era en princpio recordar la encarnación del verbo. Solo deseo hacer algunas reflexiones al respecto, ya que hay hermanos que juzgan a otros hermanos que celebran y adornan sus casas con motivos navideños, y otros menosprecian a otros hermanos por no hacerlo. ¿Esto glorifica a Dios?
No me importa tanto el origen de la fiesta como sus implicaciones. Al margen de todas las cosas que se puedan decir no hay duda de que estas fechas decembrinas son una oportunidad para la exposición de las Escrituras y del Evangelio de Jesucristo nuestro Señor y guiar a las almas al Salvador. Podemos aprovechar estas fechas para enseñar a familiares, vecinos y amigos como sucedió todo verdaderamente, y gozarnos que la Soberanía de Dios incluso en los días de descanso dados en nuestros trabajos para disfrutar en familia. Tengo algunas observaciones para los hermanos.
Es cierto que el Hijo de Dios no nació un veinte y cinco (25) de diciembre. Pero esto no implica tomar actitudes agrias y ácidas gritando hostilmente a toda persona su convicción, algo que en realidad es irrelevante. ¿Cómo podemos aprovechar esta fecha? Primeramente debemos entender que todo cuanto hagamos debe ser hecho para la gloria de Dios. También sencillamente hagamos un énfasis especial con nuestros familiares y amigos en el verdadero sentido de la navidad, no en la fecha como tal, explicando con gracia, que, no es comprobable que el Hijo de Dios ha nacido en esa fecha, pero que el hecho en si del nacimiento implica una verdad preciosa que es la encarnación del Verbo de Dios, es decir, "Dios con nosotros" Enmanuel caminó entre los hombres, y no solo eso, sino que afirmó su rostro para ir a Jerusalén a morir por el pecador en su tiempo derramando Su Sangre preciosa que limpia el pecado.
Digame algo, ¿No es una tremenda oportunidad de enseñar a los niños la historia Evangélica? Lo es no hay duda. No hacer esto es perder una oportunidad preciosa y aislarse imprudentemente del mundo cuando el mundo necesita una voz de gracia y oír el Evangelio eterno. Este tiempo es propicio para enseñar la doctrina de la encarnación y la misma Deidad del Hijo de Dios. Si alguno no lo quiere hacer aludiendo que Dios nunca lo mandó, no lo haga, pero no moleste al que sí.
Además ¿Qué opina de los días libres? Para mi, cada día libre es un regalo de Dios para compartír en familia. No puede ser algo malo tener vacaciones en estas fechas. Los enemigos de esta celebración se benefician incluso de los días libres, condenan a los que de alguna forma disfrutan estas fechas cristianamente, pero son prontos para comer todos aquellos dulces, y comidas típicas "Navideñas" Es gracioso, el que censura a sus hermanos no debería comer ni "Un dulcito" si desea ser consecuente con su ascetismo. Para nosotros es tiempo devocional, de compartír, cantar himnos y salmos y reír para la gloria de Dios.
Y ¿El árbol de navidad y el pesebre? Bueno hermanos, creo que es un asunto de conciencia. Creo que incluso en ello hay una oportunidad de testificar de la fe en el Hijo de Dios. Los extremistas usan cualquier cantidad de cuentos e historias para desanimar con dureza y hostilidad a usar estos símbolos. Yo no los promuevo, ni los prohibo. Cada quien debería estar convencido en su propia mente. Considero que el uso de estas cosas depende mucho de como sean usadas, si como símbolos, como adornos, o como parte de un culto. Si es lo último no debería usarse.
¡Felíz Navidad! ¿Debo decir Felíz Navidad? ¿Por qué no? Cuando un cristiano dice esto, es como si dijera "que tengas un feliz día". El sentido de esta expresión debería estar regida por el deseo de que estos días sean de gracia y de compartír en familia para Dios, como cada día. Quiero dejar algunas citas para poder dar una idea Bíblica del asunto en el Cap 14 de la carta a los Romanos, quiero que hagamos una analogía de este pasaje con lo que estamos viviendo en estas fechas y la hostilidad tensión entre hermanos:
1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. ¿Quién era el débil? La exhortación del apóstol era, al inicio de esta texto la siguiente: 1.- Recibe al débil en la fe, 2.- No para contender con el. Según el contexto del pasaje que estamos leyendo el débil era aquel que cree que solo se debe comer un tipo de alimentos, y que otro tipo es pecaminoso.
2 Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. Unos hermanos creían que podían comer todo tipo de alimentos, incluso carnes. Otro, al que se le llama débil solo come legumbres. Se le llama débil en mi criterio, porque aún no ha comprendido la plena libertad bíblica que tiene en Jesucristo. Uno cree que puede celebrar estas fiestas navideñas sin perjuicio de su fe y conciencia, y para otro es una ofensa. Entre estos dos grupos de fuertes en la fe y débiles en la fe se hace una exhortación, ¿Cual era?
3 El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. Si yo como carne, o hago algo que se en mi conciencia no es pecado, no debo menospreciar de ninguna manera al que no lo hace. Este es un grave error. Si un hermano come carne, bebe vino, celebra una festividad que no lastime su conciencia y su fe evangélica no debe ser juzgado por el que no lo hace, y el que lo hace jamás debe menospreciar al que lo hace. La orden Paulina es esta: "No menosprecies a tu hermano, No juzgues a tu hermano por estas cosas" Todo dentro del contexto de este pasaje que se puede aplicar a otras áreas de la vida del creyente, incluso las Navidades. Luego Dios hace una pregunta.
4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. 5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. En este pasaje se nos recuerda que no somos dueños de los hermanos ni sus jueces. Hay un justo juicio claro está, el entendimiento de algunas cosas, pero esta exhortación es dentro del contexto que venimos viendo. ¿Hemos de juzgar al criado ajeno? ¿De quién es el criado? La iglesia en Roma estaba compuesta de judíos y griegos. Algunos judíos incluso guardaban costumbres hebraicas no cristianas, guardaban los días, pero Pablo no los amedrentaba por esto, otros no lo hacían, y esto no era razón de alabanza.
El llamado tajante era: "...cada quien esté plenamente convencido en su propia mente..." Esta convicción debería estar basada en una correcta luz sobre el Evangelio y la Palabra de Dios. Los cristianos tenemos esa libertad regulada por Dios. ¿Estás covencido en tu propia mente de que lo que haces es agradable a Dios?
6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Todo cuanto hagamos sea para la gloria de Dios. ¿Glorifica a Dios lo que como?, ¿Glorifica a Dios el día que guardo?, ¿Glorifica a Dios lo que practico? Esto debería regular nuestra vida por completo. Por estas fechas vemos el desenfreno en las compras y el énfasis en lo que no glorifica a Dios, allí debemos ser sal y luz.
Esto quiere decir que, si un creyente a de celebrar estas fechas en familia, deberían ser tiempos de recogimiento devocional, de compartír familiar y abundancia de actividades espirituales y Bíblicas, de recreación y caridad, para mostrar a los hombres del mundo el amor de Dios y una fe viva y realmente Evangélica. El mundo debería ver que nuestra forma de pasar estos días es muy diferente a la suya. En lugar de embriaguez, la sobriedad. En lugar de los excesos, la mesura. En lugar de agradarse así mismo, agradar a Dios. ¿Por qué?
8-12"...Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí..."
13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. En esto se demuestra el amor. En no poner tropiezo al hermano, u ocasión para caer. El llamado es ya a no juzgarnos los unos a los otros con estas cosas, sino que vivamos siendo edificados unos a otros en amor. Pablo escribió: 14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Esto no significa nunca que algo es o no es bueno según lo que yo crea, sino que todo lo que Dios hizo es bueno, aunque hay cosas mejores que El mismo hizo. La esencia pienso de lo que el pasaje expresa este texto es el siguiente, "...todas las cosas que Dios ha hecho son buenas en gran manera, de estas cosas buenas, por la debilidad de la fe, algunos las creen inmundas, pero yo se que nada es inmundo en si mismo y de por si, pero si para alguien lo es según su grado de comprensión de la fe, para el lo es, dejalo, pero no lo menosprecies..."
15 Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. La esencia de nuestra conducta debe ser andar en amor. Este pasaje no es en si una prohibición de comer o beber aquello que ya ha sido demostrado no es pecaminoso, sino un llamado a la prudencia. ¿Puede perderse uno por quién Cristo murió? No, no está hablando de muerte eterna, sino de confusión o extravío. Los hermanos débiles en la fe al ser ofendidos pueden verse guiados a pecar, pueden de alguna perderse por nuestra falta de amor, pero ellos debe llevarnos a ser diligentes en enseñarles y educarles hasta llevarlos a la fortaleza y la maduréz.
16 No sea, pues, vituperado vuestro bien; 17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. 18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. 19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. El Reino de Dios no consiste en comida o bebida, sino como bien dice el apóstol, de justicia, paz y gozo en el Espíritu. ¿Dónde se pueden vivir estas cosas sino es en una comunidad cristiana? El apóstol exhorta a que todos sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. La obra de Dios puede ser afectada por nuestra comida, a pesar de que no es algo pecaminoso, nuestro amor nos debe llevar a ser prudentes en cuanto a donde y como ejercemos esa libertad frente a los hermanos.
¿Es malo comer carne o beber vino? No, pero si es malo que hagamos tropezar a un hermano débil con lo que comemos o hacemos. ¿Significa esto que no debemos comer, beber y hacer algo de lo que estemos plenamente convencidos no es pecaminoso ni inmundo? No, porque entonces deberíamos vivir bajo el yugo del hermano débil. 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. No es una expresa prohibición como lo dije antes de comer o beber, sino de ser prudentes de no hacerlo frente al que se pueda ofender o debilitar. Estos hermanos débiles no deberían permanecer siempre así, deberían madurar. Es muy curioso que los más exigentes en este sentido, los ofendidos, etc, son los que aparentan ser más estrictos y santos.
La solución nos la da Dios mismo. 22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. En este sentido, esa nuestra fe debemos tenerla nosotros mismos para con Dios, y con prudencia delante de los hermanos. Sino te condenas a ti mismo, y tu conciencia está limpia delante de Dios y Su Palabra en cuanto a comer, beber, o hacer otras cosas, eres bienaventurado.
Así mismo Dios llama a aquellos que comen, beben, y a los que no comen ni beben a tener su fe delante de Dios y a "No imponer sus convicciones a los demás hermanos como si fueran doctrinas". Es sin duda una exhortación a no molestar a nuestro hermano, sino a guardar nuestra fe delante de Dios frente a algo que no es pecaminoso, y en lo que claramente Dios ha dado flexibilidad, una flexibilidad basada en la conciencia, una fuerte que debe ser prudente y amar, y otra débil que debería ser entrenada, educada, enseñada para que salga de la inmadurez y venga al pleno entendimiento de la gracia.
Así mismo, siendo que estas cosas deberían ser guardadas, y esta fe tenida delante de Dios, no se debería, es una opinión, imponer a una congregación ciertas costumbres, pero no debería prohibirse a los hermanos tenerlas en casa. Este pasaje considero que debe ser leído y meditado en las iglesias, ayudaría mucho a aliviar esas tensiones que siempre están allí de parte de los dos bandos que tristemente siempre se forman. En todo esto seamos Bíblicos. La Biblia no prohibe comer carne, no beber vino, ni guardar los días, tampoco el tener una cena de Navidad. El que lo haga no menosprecie al que no lo haga como sintiendose superior, y el que no lo haga no juzgue al que lo haga como sintiendose más santo.
Por la lectura de estos pasajes cada uno podrá discernir. ¿Colocar un árbol de navidad?, ¿Un pesebre?, ¿Tener regalos entre familia?, ¿Cena de navidad?, ¿Pernil y vino?, Todas estas cosas deben ser tenidas en consideración con la lectura anterior. ¡Que nadie prive vuestra libertad en Cristo! No por ser estricto uno, es más santo, ni otro por tener una conciencia fuerte es liberal. 23 Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado. Pero consideremos también que:
"...20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne. Col 2.-
Algunas sugerencias para los hermanos que desean aprovechar esta fechas para la gloria de Dios:
Aproveche para enseñar a su familia el verdadero sentido y propósito de la Navidad en la encarnación del Verbo de Dios. Estas fechas se prestan para hacer un estudio familiar sobre el Evangelio, y la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios. Y también para enseñar que no es la Navidad, y como debemos guardarnos sin mancha del afan del mundo dando ejemplo de nuestra fe.
Comparta en familia si así lo desea, una Cena Navideña, o como quiera llamarla. No hay nada mejor para fortalecer amistades y nexos familiares que con una buena comida, para hablar, reír y compartít juntos. Esta es una muestra de caridad y de amor.
Descanse estos días libres que tiene, aproveche para arreglar su casa, y pasar tiempo en familia. Deberían ser días de devoción, es bueno que nuestros vecinos no creyentes puedan ver en nosotros una forma diferente de vivir estos días.
Comparte literatura sobre el Evangelio en estos días, siempre hay una sensibilidad especial por estas fechas en muchas almas.
Glorifique a Dios sea lo que sea que haga sin poner en riesgo su fe, y sin ir en contra de la lealtad a Jesucristo y a Su Palabra.
© Por Fares Palacios. Bautista Reformado. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.
domingo, 19 de diciembre de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
“El Poder de un Libro”
“ El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
Marcos 13:31.
“La palabra del Señor permanece para siempre.”
1 Pedro 1:25.
Se estima que en el mundo se hablan más de 6.000 lenguas. Hasta 2007, la Biblia completa fue traducida a 430 idiomas, el Nuevo Testamento a 1.140, y algunas porciones de la Biblia a otras 860 lenguas. Esto quiere decir que se puede leer la Palabra de Dios en parte o en su totalidad en 2.430 idiomas. Si usted la puede leer en su propia lengua, es un privilegio que otros 3.500 etnias todavía no tienen.
En muchas partes donde este Libro ha sido leído se han producido efectos extraordinarios. La Biblia nos da a conocer los pensamientos y el amor de Dios; penetra en nosotros, forma nues tro corazón y espíritu, nos muestra cómo vivir conforme a la voluntad divina.
¿Ha oído alguna vez a alguien que dijese: «Yo era un bebedor, la vergüenza de mi familia y una plaga para la sociedad, pero me puse a estudiar las matemáticas, la botánica o un libro de moral y desde ese momento cambié completamente?». Sin embargo podríamos hallar no una, ni diez, ni cien, sino miles de personas que le dirán: «Yo era un desdichado, vivía atormentado y sin esperanza hasta el día en que conocí el maravilloso poder de la Biblia. A través de él mi vida cambió, fui liberado de mis vicios, la paz entró en mi corazón y en mi hogar». Es un milagro que ese Libro hace diariamente.
¿Pensamos que los «progresos de la civilización» van a traer los mismos resultados? Aun si somos de aquellos a quienes se les llama «buena gente», todos somos pecadores ante Dios y necesitamos un Salvador.
(Fuente: Devocional Diario www.amen-amen.net)
“Con el uso se Revelará Su Poder”
El físico italiano Volta (1745–1827) hizo importantes descubrimientos acerca de la electricidad. Cierto día, cuando hablaba con un grupo de científicos acerca de sus experiencias, se le interpeló diciéndole: –Su fluido (posteriormente llamado electricidad) es muy interesante, pero no vemos en qué podría ser utilizado. –Con el uso se revelará su poder, respondió Volta. Y el tiempo le dio la razón; hoy nadie lo puede poner en duda.
Lo mismo ocurre con la Palabra de Dios: Con el uso se revela su poder.
Ella cambió la historia y continúa teniendo mucho que decir a nuestra generación. Es el libro que transforma la vida de una persona para bien, cuando ésta recibe, acepta y vive su consejo. Su lectura comunica el divino remedio a los tan variados sufrimientos humanos y responde a las más angustiosas preguntas. Su aplicación cambia las ma neras de ver las cosas y purifica las conciencias.
Pero, es necesario utilizarla (ponerla en práctica), para que su poder se reproduzca en nuestra vida. Leer la Biblia con fe, creyendo a lo que ella nos dice, nos pone en contacto con Dios y nos trae la paz y una profunda dicha, porque Dios es la fuente de la vida. Él es el Dios bienaventurado y el Dios de paz.
(Fuente: Devocional Diario www.amen-amen.net)
¡Queridos amigos, queridos hermanos en la fe!
¿Qué más se puede aportar a la verdad expuesta en estos dos pensamientos?
Nada; excepto la experiencia y el consejo de todos aquellos que hemos experimentado el Poder de la Palabra de Dios, después de que las circunstancias nos obligaron a creerla, a utilizarla y por ende, a ponerla en práctica.
Dios te ama! Por ello te dejó Su Consejo (Biblia).
Te recomendamos valorarlo y aplicarlo.
¡Bendiciones!
Equipo de colaboradores del Portal de la Iglesia Latina
www.iglesialatina.org
Marcos 13:31.
“La palabra del Señor permanece para siempre.”
1 Pedro 1:25.
Se estima que en el mundo se hablan más de 6.000 lenguas. Hasta 2007, la Biblia completa fue traducida a 430 idiomas, el Nuevo Testamento a 1.140, y algunas porciones de la Biblia a otras 860 lenguas. Esto quiere decir que se puede leer la Palabra de Dios en parte o en su totalidad en 2.430 idiomas. Si usted la puede leer en su propia lengua, es un privilegio que otros 3.500 etnias todavía no tienen.
En muchas partes donde este Libro ha sido leído se han producido efectos extraordinarios. La Biblia nos da a conocer los pensamientos y el amor de Dios; penetra en nosotros, forma nues tro corazón y espíritu, nos muestra cómo vivir conforme a la voluntad divina.
¿Ha oído alguna vez a alguien que dijese: «Yo era un bebedor, la vergüenza de mi familia y una plaga para la sociedad, pero me puse a estudiar las matemáticas, la botánica o un libro de moral y desde ese momento cambié completamente?». Sin embargo podríamos hallar no una, ni diez, ni cien, sino miles de personas que le dirán: «Yo era un desdichado, vivía atormentado y sin esperanza hasta el día en que conocí el maravilloso poder de la Biblia. A través de él mi vida cambió, fui liberado de mis vicios, la paz entró en mi corazón y en mi hogar». Es un milagro que ese Libro hace diariamente.
¿Pensamos que los «progresos de la civilización» van a traer los mismos resultados? Aun si somos de aquellos a quienes se les llama «buena gente», todos somos pecadores ante Dios y necesitamos un Salvador.
(Fuente: Devocional Diario www.amen-amen.net)
“Con el uso se Revelará Su Poder”
El físico italiano Volta (1745–1827) hizo importantes descubrimientos acerca de la electricidad. Cierto día, cuando hablaba con un grupo de científicos acerca de sus experiencias, se le interpeló diciéndole: –Su fluido (posteriormente llamado electricidad) es muy interesante, pero no vemos en qué podría ser utilizado. –Con el uso se revelará su poder, respondió Volta. Y el tiempo le dio la razón; hoy nadie lo puede poner en duda.
Lo mismo ocurre con la Palabra de Dios: Con el uso se revela su poder.
Ella cambió la historia y continúa teniendo mucho que decir a nuestra generación. Es el libro que transforma la vida de una persona para bien, cuando ésta recibe, acepta y vive su consejo. Su lectura comunica el divino remedio a los tan variados sufrimientos humanos y responde a las más angustiosas preguntas. Su aplicación cambia las ma neras de ver las cosas y purifica las conciencias.
Pero, es necesario utilizarla (ponerla en práctica), para que su poder se reproduzca en nuestra vida. Leer la Biblia con fe, creyendo a lo que ella nos dice, nos pone en contacto con Dios y nos trae la paz y una profunda dicha, porque Dios es la fuente de la vida. Él es el Dios bienaventurado y el Dios de paz.
(Fuente: Devocional Diario www.amen-amen.net)
¡Queridos amigos, queridos hermanos en la fe!
¿Qué más se puede aportar a la verdad expuesta en estos dos pensamientos?
Nada; excepto la experiencia y el consejo de todos aquellos que hemos experimentado el Poder de la Palabra de Dios, después de que las circunstancias nos obligaron a creerla, a utilizarla y por ende, a ponerla en práctica.
Dios te ama! Por ello te dejó Su Consejo (Biblia).
Te recomendamos valorarlo y aplicarlo.
¡Bendiciones!
Equipo de colaboradores del Portal de la Iglesia Latina
www.iglesialatina.org
viernes, 25 de junio de 2010
¿Sus Problemas parecen gigantes?
Cada uno de nosotros tiene problemas de los cuales quisiéramos salir. Pero sin conflictos, Dios no podría mostrar su fidelidad en nuestras vidas. Muchos de nosotros quisiéramos tener un dispositivo que nos advierta la aparición de un nuevo problema y que además nos indicara la forma de solucionarlo con solo oprimir un botón. Todos los seres humanos queremos salir rápidamente de cualquier dificultad, incluso sin medir muchas veces el costo. Sin embargo, los conflictos son utilizados por Dios para mostrar su propósito y fidelidad en nuestras vidas.
El rey David es un claro ejemplo de una existencia llena de conflictos y situaciones adversas. David creció espiritualmente en situaciones desastrosas. El conflicto fue la herramienta utilizada por Dios para cumplir sus propósitos eternos en él. Así mismo, el Señor como alfarero perfecto desea trabajar en nuestras vidas, para lo cual debemos tener en cuenta lo siguiente:
• Los conflictos son algo normal en nuestras vidas.
• El crecimiento espiritual se produce en los momentos de presión y dolor.
• Hacer la voluntad de Dios implica obediencia en medio de la crisis.
• El aprendizaje de la paciencia y sumisión, son parte de la escuela de Dios.
• Los conflictos nos ayudan a revaluar el concepto del carácter de Dios.
Fuente Original BBN Radio Cristiana: http://www.bbnradio.org/wcm4/bbnbispanish/Home/tabid/2519/Default.aspx
sábado, 29 de mayo de 2010
Características de la espiritualidad.
Es mas fácil caracterizar la espiritualidad que definirla. Y las características bíblicas de la espiritualidad nos proveen de pruebas concretas por las cuales podemos determinar si una persona es o no es espiritual. ¡A decir verdad, son demasiado específicas para desafiarnos!
¿Cómo podemos saber si somos espirituales? Veamos las pruebas:
La espiritualidad es evidente en el creyente
En su carácter. Si la espiritualidad implica el control del Espíritu (Ef.5:18),y si el Espíritu ha venido a glorificar a Cristo (Jn. 16:14),entonces la persona espiritual manifestará a Cristo en su carácter y en sus acciones. El glorificar es mostrar, desplegar o manifestar. La evidencia de que el Espíritu Santo controla una vida no se encuentra en las manifestaciones del Espíritu sino en la presentación de Cristo.
El fruto del Espíritu (Gá. 5:22, 23) es una descripción perfecta del carácter de Cristo; así que el cristiano que es espiritual mostrará amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estos son los rasgos que describirán su carácter.
En su conducta el creyente espiritual imitará a Cristo. Uno de los énfasis equivocados de la enseñanza de la vida victoriosa hoy consiste en rebajar este aspecto de la verdad. Se nos dice que no imitemos a Cristo porque esto implica un esfuerzo que es obra de la carne; más bien, deberíamos sencillamente dejar que Cristo viva su vida en nosotros. La verdad es que no necesitamos inclinarnos por una de estas dos opiniones, porque ambas son escriturales.
Cristo vive en mí, y la vida que ahora vivo la vivo por fe en el Hijo de Dios (Gá. 2:20), pero también se me exhorta que «siga sus pisadas» ( 1P. 2:21) y a andar como él anduvo ( 1Jn. 2:6).
Obviamente si se deja al Espíritu Santo producir el carácter de Cristo en un individuo, la vida que viva imitará a Cristo. Uno de los estudios más provechosos de los Evangelios consiste en tomar nota de los detalles de la vida del Señor que nosotros, como seguidores suyos, haríamos bien en imitar. He aquí algunas sugerencias.
En su ministerio y vida pública el Señor mostraba siempre compasión (Mt. 9:36; 14:14; 15:32; 20:34; Mr.6:34; 8:2; Lc.7:13). Siempre se veía su amor por la gente ( Mr. 10:21; Lc. 19:41). Constantemente ofrecía ayudar a otros antes que se lo pidieran (Mr. 8:7; 12:15; Lc. 13:12, 13; Jn. 5:6), sirviéndolos tanto en sus necesidades físicas como espirituales ( Jn. 6). Buscaba a la gente para poderles llevar el mensaje de Dios (Mt. 4:18; 9:35; 15:10; Mr. 4:1; 6:2; Lc. 4:14), y su ministerio bendecía los corazones de los oyentes ( Lc. 24:32).
El secreto de tal ministerio público se encuentra en su vida personal, porque nuestro Señor conoció y empleó la Palabra de Dios (Mt. 4), y constantemente mantenía comunión con su Padre celestial por medio de la oración (Mt. 14:23; Mr. 1:35; Lc. 5: 16; 6: 12; 9:18 y 29; 11:1). Estos son algunos detalles del modelo que el cristiano debería seguir para moldear su vida de forma que la gloria de Dios resplandezca en ella. El cristiano espiritual tiene un carácter semejante al de Cristo y lo muestra en su conducta cristiana.
Fuente: BBN Radio
¿Cómo podemos saber si somos espirituales? Veamos las pruebas:
La espiritualidad es evidente en el creyente
En su carácter. Si la espiritualidad implica el control del Espíritu (Ef.5:18),y si el Espíritu ha venido a glorificar a Cristo (Jn. 16:14),entonces la persona espiritual manifestará a Cristo en su carácter y en sus acciones. El glorificar es mostrar, desplegar o manifestar. La evidencia de que el Espíritu Santo controla una vida no se encuentra en las manifestaciones del Espíritu sino en la presentación de Cristo.
El fruto del Espíritu (Gá. 5:22, 23) es una descripción perfecta del carácter de Cristo; así que el cristiano que es espiritual mostrará amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estos son los rasgos que describirán su carácter.
En su conducta el creyente espiritual imitará a Cristo. Uno de los énfasis equivocados de la enseñanza de la vida victoriosa hoy consiste en rebajar este aspecto de la verdad. Se nos dice que no imitemos a Cristo porque esto implica un esfuerzo que es obra de la carne; más bien, deberíamos sencillamente dejar que Cristo viva su vida en nosotros. La verdad es que no necesitamos inclinarnos por una de estas dos opiniones, porque ambas son escriturales.
Cristo vive en mí, y la vida que ahora vivo la vivo por fe en el Hijo de Dios (Gá. 2:20), pero también se me exhorta que «siga sus pisadas» ( 1P. 2:21) y a andar como él anduvo ( 1Jn. 2:6).
Obviamente si se deja al Espíritu Santo producir el carácter de Cristo en un individuo, la vida que viva imitará a Cristo. Uno de los estudios más provechosos de los Evangelios consiste en tomar nota de los detalles de la vida del Señor que nosotros, como seguidores suyos, haríamos bien en imitar. He aquí algunas sugerencias.
En su ministerio y vida pública el Señor mostraba siempre compasión (Mt. 9:36; 14:14; 15:32; 20:34; Mr.6:34; 8:2; Lc.7:13). Siempre se veía su amor por la gente ( Mr. 10:21; Lc. 19:41). Constantemente ofrecía ayudar a otros antes que se lo pidieran (Mr. 8:7; 12:15; Lc. 13:12, 13; Jn. 5:6), sirviéndolos tanto en sus necesidades físicas como espirituales ( Jn. 6). Buscaba a la gente para poderles llevar el mensaje de Dios (Mt. 4:18; 9:35; 15:10; Mr. 4:1; 6:2; Lc. 4:14), y su ministerio bendecía los corazones de los oyentes ( Lc. 24:32).
El secreto de tal ministerio público se encuentra en su vida personal, porque nuestro Señor conoció y empleó la Palabra de Dios (Mt. 4), y constantemente mantenía comunión con su Padre celestial por medio de la oración (Mt. 14:23; Mr. 1:35; Lc. 5: 16; 6: 12; 9:18 y 29; 11:1). Estos son algunos detalles del modelo que el cristiano debería seguir para moldear su vida de forma que la gloria de Dios resplandezca en ella. El cristiano espiritual tiene un carácter semejante al de Cristo y lo muestra en su conducta cristiana.
Fuente: BBN Radio
martes, 11 de mayo de 2010
Concéntrese
Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante. (Filipenses 3:13)
Un atleta que corre en una carrera debe fijar los ojos en algo que está delante de él. No puede mirarse los pies o caerá de bruces. No puede distraerse con los otros corredores. Tiene que concentrarse en la meta que tiene delante.
La notable concentración de Pablo era el resultado de dos cosas. En primer lugar, optó por olvidar “lo que queda atrás”. Eso incluye las cosas buenas y las malas. Quiere decir que no debemos extendernos en las obras y las realizaciones virtuosas más de lo que debemos pensar en los pecados y fracasos pasados. Lamentablemente, muchos cristianos están tan distraídos por el pasado que no hacen ningún progreso actual.
En vez de mirar al pasado, Pablo se concentró en el futuro. Al decir “extendiéndome”, describe a un corredor que estira cada uno de sus músculos para alcanzar la meta. Para hacer eso tiene que eliminar las distracciones y concentrarse solo en la meta que tiene por delante. ¿Tiene usted esa concentración en su deseo de ser semejante a Cristo?
Fuente: Gracia a Vosotros / www.gracia.org/
Un atleta que corre en una carrera debe fijar los ojos en algo que está delante de él. No puede mirarse los pies o caerá de bruces. No puede distraerse con los otros corredores. Tiene que concentrarse en la meta que tiene delante.
La notable concentración de Pablo era el resultado de dos cosas. En primer lugar, optó por olvidar “lo que queda atrás”. Eso incluye las cosas buenas y las malas. Quiere decir que no debemos extendernos en las obras y las realizaciones virtuosas más de lo que debemos pensar en los pecados y fracasos pasados. Lamentablemente, muchos cristianos están tan distraídos por el pasado que no hacen ningún progreso actual.
En vez de mirar al pasado, Pablo se concentró en el futuro. Al decir “extendiéndome”, describe a un corredor que estira cada uno de sus músculos para alcanzar la meta. Para hacer eso tiene que eliminar las distracciones y concentrarse solo en la meta que tiene por delante. ¿Tiene usted esa concentración en su deseo de ser semejante a Cristo?
Fuente: Gracia a Vosotros / www.gracia.org/
miércoles, 14 de abril de 2010
Porqué es el Cristianismo Verdadero?
Porqué es el Cristianismo Verdadero?
Lo primero que debe quedar claro es que el Cristianismo no depende de los hombres, ni de lo que los hombres crean. El Cristianismo no es verdadero porque los creyentes sientan que así es. El Cristianismo es verdadero por un hecho histórico que ocurrió hace más de 2000 años.
La historia demuestra que hace poco más de veinte siglos un hombre llamado Jesús, nació de una mujer; vivió una vida sin pecado; dijo que era Dios; cerca de sus treinta y tres años fue crucificado y muerto, como fue profetizado en escritos hebreos antiguos, y resucitó al tercer día. Esta es la razón por la que el Cristianismo es verdadero.
El Cristianismo está basado en un hecho histórico, no en sentimientos. Es por medio de estas noticias que el hombre es afectado, pero no al revés.
Cómo sabemos que esta historia es cierta?
Muchos podrían cuestionar la veracidad de este hecho histórico. Y muchos lo han hecho. Hemos notado recientemente como se han hecho películas cuestionando la resurrección de Jesús, afirmando que encontraron la tumba de nuestro Señor.
Pero la prueba más clara de la veracidad de este hecho histórico son los escritos que existen de testigos de la resurrección de Cristo. Tenemos testimonios escritos de hombres que no sólo le conocieron, sino que conocieron a su familia, y que fueron testigos de los últimos momentos en la vida de Jesús, y que le vieron después de que había sido declarado muerto.
Estos hombres nos dejaron registros detallados de la muerte y de los hallazgos físicos luego de la resurrección de Jesús. Y no sólo fueron sus más cercanos amigos los testigos de esta resurrección, como queda claro en los evangelios, sino que Pablo nos dice que más de quinientas personas le vieron resucitado. El apóstol escribe,
“3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.” 1 Corintios 15: 3-6
Porqué Pablo escribiría estas palabras? Recordemos que Pablo estaba escribiendo una carta pública. Cualquier persona que así lo quisiera podría ir y preguntarle a los demás apóstoles, o buscar a otros hombres que testifican haber visto a Cristo resucitado. Pablo no tenía miedo a ser cuestionado, pues las pruebas eran evidentes. Es más, esta era una prueba para los judíos que rechazaban el evangelio para que fueran a desmentir lo escrito por el apóstol.
Pero, podrían haber mentido los escritores del Nuevo Testamento?
Imagínense que yo escribiera un libro en el cual aseguro que la historia que narro es real, y que esa historia trata acerca de Barack Obama y sobre su asesinato. Y además aseguro que resucitó luego de estar muerto en una tumba por tres días. Qué haría la gente que lea el libro? Obviamente irá a comprobar si lo que han leído es la verdad.
Le preguntarían a la gente más cercana al presidente si lo que fue escrito en ese libro es verdad. La gente trataría de encontrar pruebas fidedignas de este hecho.
Pues bien, eso fue lo que Pablo quería que hicieran los detractores del Cristianismo. El apóstol les estaba diciendo exactamente a donde podían ir a preguntar acerca de la historia que él estaba contando. Los judíos en Corinto podían ir a Jerusalén y buscar a todos aquellos-más de quinientas personas-que testifican haber visto a Cristo crucificado, muerto y resucitado.
Pero, lo más impresionante de estos testimonios es lo que los testigos oculares dicen de lo que ocurrió en los últimos momentos de la vida de Cristo. Ellos escribieron sobre su cobardía en el momento del arresto de su amigo. Cuentan acerca de cómo le desertaron y dejaron sólo en esos últimos momentos de su vida.
Cómo podría imaginarse alguien que estos hombres podrían hacer lo que hicieron al final de sus vidas? Cómo podría alguien imaginarse que estos cobardes podrían haber expuesto sus vidas de la manera en que lo hicieron, si ellos mismos describieron su falta de valor cuando su maestro fue arrestado?
Pero lo que leemos sobre lo que le ocurrió a las vidas de estos hombres una vez que vieron a Cristo resucitado, es un claro testimonio de su veracidad. Estos hombres no hubieran sido capaces de dar sus vidas por una mentira. Sus apóstoles dejan claro en sus escritos que no hubieran tenido el valor de dar sus vidas por algo que no fuera verdad.
Quizás alguien diga que los once se pusieron de acuerdo y murieron ocultando la verdad. Podrían decir que ellos robaron el cuerpo de Cristo e inventaron una historia fantástica. Pero la pregunta que surge es la siguiente: Cómo un cobarde podría exponer su vida violando un decreto del César? Cómo un cobarde podría enfrentarse a soldados romanos, especialistas en el arte de la guerra, quitar el sello romano que estaba puesto en la tumba, rodar una piedra que pesaba toneladas, para inventar una mentira? Decir que los apóstoles robaron el cuerpo es simplemente insensato.
Es más, quizás once cobardes podrían ponerse de acuerdo para mentir, pero más de quinientos? Alguno de quinientos, al verse enfrentado a la persecución y a la muerte, diría la verdad. Cómo va a morir un hombre por algo que no es cierto? Pero, claramente leemos en los escritos del Nuevo Testamento que estos hombres fueron transformados por la verdad de la resurrección de Cristo. Sus vidas fueron transformadas al ver a Jesús vivo luego de estar muerto por tres días. Esa era la verdad, y por ella hicieron todo lo que Jesús les ordenó. Ellos dieron sus vidas porque fueron testigos de un hecho extraordinario. Ellos expusieron sus vidas a persecuciones, tribulaciones y muertes horribles porque realmente vieron un milagro.
Y cómo sabemos que la Biblia es fidedigna?
No existe ningún otro texto antiguo con la fiabilidad del Nuevo Testamento. Al día de hoy existen más de 24 mil copias, 5700 en el griego original. Esta fiabilidad del Nuevo Testamento es muchísimo superior a los demás textos antiguos, tanto en cantidad, cercanía con los escritos originales, y en fiabilidad.
Además de las 5700 copias en griego koine, existen en la actualidad alrededor de 19000 copias en Sirio, Arameo, Latín, y Cóptico. La mayoría de los académicos aseguran que el Nuevo Testamento fue escrito en su totalidad antes de finalizar el siglo primero de esta era. Por ejemplo la copia más antigua del Nuevo Testamento corresponde al Papiro de John Ryland (P52), que data del año 125-130 d.C.
El texto antiguo con más copias es la Iliada de Homero, con 643 copias.
Suetonius, Tacitus y Titus Livius (Livy) eran historiadores romanos cuyos escritos son la base actual para los que desean aprender la historia romana. Pero cuando comparamos los manuscritos que existen hoy en día, notamos que el total de sus manuscritos suman 48, y la copia más cercana al original es de 800 años. Cuando vemos el Nuevo Testamento, podemos notar que existen 5700 copias, de las cuales la más reciente es del año 130 d.C, y la gran mayoría son copias de antes del siglo tercero de esta era.
Entonces, aquellos que deciden creer los escritos de Platón, Suetonius, Plinio, Tacitus, etc, cuyas copias son cientos de años más recientes que las del Nuevo Testamento, deben enfrentar la realidad que el Nuevo Testamento es confiable en casi un 99,5%, tanto por la cantidad de copias, su cercanía con los autores originales, como por la similitud entre las copias.
Conclusión
Todo esto demuestra que el Cristianismo es verdadero por lo que ocurrió en la historia hace dos mil años. Un hombre vivió perfectamente, murió en la cruz y resucitó al tercer día, pues había enseñado que esto era necesario para salvar a SU pueblo de su mayor enemigo, el pecado.
Estas buenas noticias no son reales porque alguien diga que lo siente así. Esto es real porque fue un hecho real.
Lo primero que debe quedar claro es que el Cristianismo no depende de los hombres, ni de lo que los hombres crean. El Cristianismo no es verdadero porque los creyentes sientan que así es. El Cristianismo es verdadero por un hecho histórico que ocurrió hace más de 2000 años.
La historia demuestra que hace poco más de veinte siglos un hombre llamado Jesús, nació de una mujer; vivió una vida sin pecado; dijo que era Dios; cerca de sus treinta y tres años fue crucificado y muerto, como fue profetizado en escritos hebreos antiguos, y resucitó al tercer día. Esta es la razón por la que el Cristianismo es verdadero.
El Cristianismo está basado en un hecho histórico, no en sentimientos. Es por medio de estas noticias que el hombre es afectado, pero no al revés.
Cómo sabemos que esta historia es cierta?
Muchos podrían cuestionar la veracidad de este hecho histórico. Y muchos lo han hecho. Hemos notado recientemente como se han hecho películas cuestionando la resurrección de Jesús, afirmando que encontraron la tumba de nuestro Señor.
Pero la prueba más clara de la veracidad de este hecho histórico son los escritos que existen de testigos de la resurrección de Cristo. Tenemos testimonios escritos de hombres que no sólo le conocieron, sino que conocieron a su familia, y que fueron testigos de los últimos momentos en la vida de Jesús, y que le vieron después de que había sido declarado muerto.
Estos hombres nos dejaron registros detallados de la muerte y de los hallazgos físicos luego de la resurrección de Jesús. Y no sólo fueron sus más cercanos amigos los testigos de esta resurrección, como queda claro en los evangelios, sino que Pablo nos dice que más de quinientas personas le vieron resucitado. El apóstol escribe,
“3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.” 1 Corintios 15: 3-6
Porqué Pablo escribiría estas palabras? Recordemos que Pablo estaba escribiendo una carta pública. Cualquier persona que así lo quisiera podría ir y preguntarle a los demás apóstoles, o buscar a otros hombres que testifican haber visto a Cristo resucitado. Pablo no tenía miedo a ser cuestionado, pues las pruebas eran evidentes. Es más, esta era una prueba para los judíos que rechazaban el evangelio para que fueran a desmentir lo escrito por el apóstol.
Pero, podrían haber mentido los escritores del Nuevo Testamento?
Imagínense que yo escribiera un libro en el cual aseguro que la historia que narro es real, y que esa historia trata acerca de Barack Obama y sobre su asesinato. Y además aseguro que resucitó luego de estar muerto en una tumba por tres días. Qué haría la gente que lea el libro? Obviamente irá a comprobar si lo que han leído es la verdad.
Le preguntarían a la gente más cercana al presidente si lo que fue escrito en ese libro es verdad. La gente trataría de encontrar pruebas fidedignas de este hecho.
Pues bien, eso fue lo que Pablo quería que hicieran los detractores del Cristianismo. El apóstol les estaba diciendo exactamente a donde podían ir a preguntar acerca de la historia que él estaba contando. Los judíos en Corinto podían ir a Jerusalén y buscar a todos aquellos-más de quinientas personas-que testifican haber visto a Cristo crucificado, muerto y resucitado.
Pero, lo más impresionante de estos testimonios es lo que los testigos oculares dicen de lo que ocurrió en los últimos momentos de la vida de Cristo. Ellos escribieron sobre su cobardía en el momento del arresto de su amigo. Cuentan acerca de cómo le desertaron y dejaron sólo en esos últimos momentos de su vida.
Cómo podría imaginarse alguien que estos hombres podrían hacer lo que hicieron al final de sus vidas? Cómo podría alguien imaginarse que estos cobardes podrían haber expuesto sus vidas de la manera en que lo hicieron, si ellos mismos describieron su falta de valor cuando su maestro fue arrestado?
Pero lo que leemos sobre lo que le ocurrió a las vidas de estos hombres una vez que vieron a Cristo resucitado, es un claro testimonio de su veracidad. Estos hombres no hubieran sido capaces de dar sus vidas por una mentira. Sus apóstoles dejan claro en sus escritos que no hubieran tenido el valor de dar sus vidas por algo que no fuera verdad.
Quizás alguien diga que los once se pusieron de acuerdo y murieron ocultando la verdad. Podrían decir que ellos robaron el cuerpo de Cristo e inventaron una historia fantástica. Pero la pregunta que surge es la siguiente: Cómo un cobarde podría exponer su vida violando un decreto del César? Cómo un cobarde podría enfrentarse a soldados romanos, especialistas en el arte de la guerra, quitar el sello romano que estaba puesto en la tumba, rodar una piedra que pesaba toneladas, para inventar una mentira? Decir que los apóstoles robaron el cuerpo es simplemente insensato.
Es más, quizás once cobardes podrían ponerse de acuerdo para mentir, pero más de quinientos? Alguno de quinientos, al verse enfrentado a la persecución y a la muerte, diría la verdad. Cómo va a morir un hombre por algo que no es cierto? Pero, claramente leemos en los escritos del Nuevo Testamento que estos hombres fueron transformados por la verdad de la resurrección de Cristo. Sus vidas fueron transformadas al ver a Jesús vivo luego de estar muerto por tres días. Esa era la verdad, y por ella hicieron todo lo que Jesús les ordenó. Ellos dieron sus vidas porque fueron testigos de un hecho extraordinario. Ellos expusieron sus vidas a persecuciones, tribulaciones y muertes horribles porque realmente vieron un milagro.
Y cómo sabemos que la Biblia es fidedigna?
No existe ningún otro texto antiguo con la fiabilidad del Nuevo Testamento. Al día de hoy existen más de 24 mil copias, 5700 en el griego original. Esta fiabilidad del Nuevo Testamento es muchísimo superior a los demás textos antiguos, tanto en cantidad, cercanía con los escritos originales, y en fiabilidad.
Además de las 5700 copias en griego koine, existen en la actualidad alrededor de 19000 copias en Sirio, Arameo, Latín, y Cóptico. La mayoría de los académicos aseguran que el Nuevo Testamento fue escrito en su totalidad antes de finalizar el siglo primero de esta era. Por ejemplo la copia más antigua del Nuevo Testamento corresponde al Papiro de John Ryland (P52), que data del año 125-130 d.C.
El texto antiguo con más copias es la Iliada de Homero, con 643 copias.
Suetonius, Tacitus y Titus Livius (Livy) eran historiadores romanos cuyos escritos son la base actual para los que desean aprender la historia romana. Pero cuando comparamos los manuscritos que existen hoy en día, notamos que el total de sus manuscritos suman 48, y la copia más cercana al original es de 800 años. Cuando vemos el Nuevo Testamento, podemos notar que existen 5700 copias, de las cuales la más reciente es del año 130 d.C, y la gran mayoría son copias de antes del siglo tercero de esta era.
Entonces, aquellos que deciden creer los escritos de Platón, Suetonius, Plinio, Tacitus, etc, cuyas copias son cientos de años más recientes que las del Nuevo Testamento, deben enfrentar la realidad que el Nuevo Testamento es confiable en casi un 99,5%, tanto por la cantidad de copias, su cercanía con los autores originales, como por la similitud entre las copias.
Conclusión
Todo esto demuestra que el Cristianismo es verdadero por lo que ocurrió en la historia hace dos mil años. Un hombre vivió perfectamente, murió en la cruz y resucitó al tercer día, pues había enseñado que esto era necesario para salvar a SU pueblo de su mayor enemigo, el pecado.
Estas buenas noticias no son reales porque alguien diga que lo siente así. Esto es real porque fue un hecho real.
viernes, 5 de marzo de 2010
La Oración
"La Oración"
Nuestro tema es la oración cristiana. No simplemente oración, sino oración cristiana. En Lucas once, leemos, "Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando acabó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos." Es nuestra petición que aprendamos a orar efectivamente; y que aprendamos esto de las enseñanzas de Jesucristo mismo y de las Sagradas Escrituras.
Cuando hablamos de oración, no estamos hablando de orar a cosas creadas. Esto es lo que la mayoría de la gente en el mundo hace. Si usted viaja a cualquier parte del mundo, se dará cuenta que la gente ora. Todos adoran, pero casi todas estas gentes adoran a criaturas. Oran al sol, oran a la luna, oran a los árboles, oran al viento, oran a los santos. Este tipo de oración, de acuerdo con la Biblia, es idolatría. La oración cristiana es pronunciada por personas verdaderamente cristianas, quienes han sido nacidas de Dios, y a las cuales no solo se les ha perdonado sus pecados, sino que además se les ha otorgado naturaleza divina. Estos son verdaderos cristianos, en quienes el Espíritu Santo habita. Para los cristianos, la oración debe ser tan natural como el llorar y respirar de un bebé recién nacido. A continuación, consideremos algunos puntos acerca de la verdadera oración cristiana.
1.) Oración es conversación con el Dios infinito, personal, y triuno. Oración es comunión con este Dios, comunión para la cual fuimos creados. Hemos sido creados para vivir una vida en relación y comunión con el único Dios verdadero y vivo, quien existe en tres personas. Y esto quiere decir que no podemos orar y dormir al mismo tiempo. Normalmente oración es lenguaje, articulación, conversación. Aunque me gustaría poder orar mientras estoy durmiendo, parece que esto no resulta. Entonces, bíblicamente hablando, la oración es una conversación con la personalidad infinita, con el Dios de las Sagradas Escrituras, el Dios que creó y que reina el universo.
2.) Dios hace su voluntad a través de nuestra oración. Hay personas que preguntan: " Por qué debemos orar si sabemos que Dios a preordinado todas las cosas? Todo lo que ocurre, ocurre porque Dios lo ha decretado. Por lo tanto, cuál es la diferencia entre orar a Dios y no hacerlo?" Esa es una pregunta tonta, y la respuesta está en que el mismo Dios que preordinó todas las cosas, preordinó también el medio por el cual sus propósitos han de ser efectuados. Qué quiere decir esto? Por ejemplo, aunque es Dios quien salva a los pecadores, El también ha decretado el medio por cual los pecadores pueden ser salvos, y eso es a través de seres humanos predicando el evangelio de Jesucristo. Así que si alguien pregunta, " Por qué debo testificar?" " Por qué debo predicar el evangelio?" Podemos contestar: "Dios es magnífico, y Dios es grande, y Dios es absolutamente soberano. El ha preordinado todas las cosas y El va a salvar a todas las personas a quienes ha predestinado para la salvación". Dios va a salvar a todas las personas, pero los va a salvar a través de los medios que el mismo a preordinado. Del mismo modo, Dios hace efectivos sus decretos por medio de oraciones que nosotros oramos y que han sido preordinadas por El. Es por esto que la oración es extremadamente importante. Es por medio de nuestra oración que la voluntad de Dios es hecha.
3. Debemos orar de acuerdo con la voluntad expresa de Dios, tal como nos es revelada a través de un solo medio, en el libro que Dios nos ha dado, en el Nuevo y en el Antiguo Testamento. La voluntad de Dios está revelada en la Biblia. Si la voluntad de Dios puede ser comparada a un círculo, entonces todas nuestras oraciones tienen que estar adentro de este círculo, o sea, de acuerdo con la expresa voluntad de Dios. Usted no puede orar afuera del círculo de revelación divina. Por ejemplo, suponga que yo no amo a mi esposa, y aunque hemos estado casados por muchos años, ahora quiero tener otra mujer. Esta no es una oración que puedo orar: "O Dios, por favor encuéntrame otra mujer. Ya han sido treinta y cinco años." Por qué? Tal oración está afuera de la voluntad expresa de Dios. Toda oración debe acordar con la voluntad de Dios, tal como aparece revelada en las Sagradas Escrituras.
En Juan, capítulo quince, versículo siete leemos: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho." Se dan cuenta entonces que la oración debe estar de acuerdo con la voluntad de Dios que nos ha sido revelada. En la Primera de Juan, capítulo cinco, versículo catorce, San Juan dice esto: "Y ésta es la confianza que tenemos en El, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, El nos oye." Entonces la oración es toda cosa que ustedes quieran, pero siempre dentro de una esfera que es "conforme a su voluntad", a la palabra de Dios. Juan continúa, "Y si sabemos que El nos oye, cualquier cosa que pidamos" donde "cualquier cosa" está limitada por la palabra de Dios "sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho." Este es un gran versículo que nos proporciona una gran seguridad, que si oramos de acuerdo con las promesas de Dios mismo, El va a cumplir con lo que ha prometido. Lean en Segundo Samuel, capítulo siete, versículos veinticinco y veintiséis, donde David ora de este modo: " O Dios, ejecuta lo que has prometido." Esta también es una muy buena ilustración de oración correcta, oración acuerdo con la voluntad de Dios.
4. Por qué es la oración tan importante? La oración es tan importante, primero, porque Dios nos ha mandado que oremos. Es por medio de nuestra oración que Dios provee cuando necesitamos. La oración es el método de gracia por el cual se nos proporciona lo que necesitamos.
Segundo, hay un Diablo que se opone a todo cristiano. En la Primera de Pedro, capítulo cinco, comenzando con el versículo ocho, San Pedro nos dice, "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el Diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, al cual resistid firmes en la fe." Así es que otra razón por la cual hay que orar, es que hay un Diablo que constantemente está tratando de derrotarnos y devorarnos. Con seguridad esto no ocurrirá, ya que Dios nos ama y está con nosotros. La gente de Dios orará y recibirá poder divino e iluminación para resistir al Diablo por medio de la sangre de Jesucristo.
Tercero, Jesucristo mismo, Dios encarnado, el hijo de Dios, siempre oraba. Normalmente Jesús se levantaba muy temprano por la mañana, iba a una parte solitaria y oraba. Lo vemos orando a través de toda su vida. Lo vemos orando en el Jardín de Getsemaní. Lo vemos orando en la cruz cuando estaba muriendo. Por lo tanto, para Jesús la oración era normal, como respirar. El tenía una constante comunión con su Padre Celestial.
Cuarto, los apóstoles oraron y nos enseñaron a orar. Especialmente cuando leemos el libro de Hechos, encontramos a los apóstoles orando continuamente. En Hechos, capítulo seis, versículo cuatro Pedro dice, "Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra." Los apóstoles fueron bien instruidos por nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
5. Dios no oye las oraciones de paganos, de pecadores; ningún pecador puede acercarse al trono de Dios y orarle a El. Las únicas personas que verdaderamente pueden orar son las personas que han sido nacidas de nuevo por el Espíritu Santo, a quienes se les ha dado naturaleza divina, a quienes se les ha removido para siempre sus pecados. Estas son las personas a las cuales les será permitido acercarse con confianza al trono de gracia para comulgar con Dios, y Dios les oirá sus oraciones.
Ahora, ya hemos mencionado que mucha gente ora. Qué podemos concluir, entonces, de toda esta piedad expresada por gentes de todo el mundo? Que ellos no están orando al verdadero Dios, al Dios infinito y personal quien creó y gobierna el universo. Ellos no le oran a El Padre, Hijo y Espíritu Santo.
6. La oración es muy, muy difícil. Es un ejercicio muy difícil. Podemos venir a la iglesia fácilmente. Podemos leer la Biblia fácilmente. Podemos escuchar sermones fácilmente. Podemos hacer muchas, muchas cosas con mayor facilidad que acudir a Dios y orar. Por qué? Porque somos pecadores, y porque hay un demonio que nos opone. El Diablo odia cuando nos arrodillamos y oramos, sin quedarnos dormidos, a El Dios todopoderoso. La verdad es que los cristianos, particularmente en los países mas económicamente avanzados del mundo, no oran mucho porque aparentemente no tienen muchas necesidades. Sus necesidades son superficiales, cubiertas con prosperidad económica, aunque tengan necesidades espirituales muy serias. Piensan que todo está bien, y por eso no necesitan orar. Prefieren leer el periódico. Prefieren ver televisión lealmente. La televisión es para ellos como una droga; si no la ingieren, además de disgustarse manifiestan síntomas de adicción. La gente cristiana ocupa su tiempo en muchas actividades, excepto en oración. Reconozcamos que la oración es extremadamente difícil. Cuando oramos, nosotros sabemos que lo hacemos porque el Espíritu Santo ha generado adentro de nosotros un gran deseo de orar. Cuando oramos, Dios produce y hace nacer en nosotros el deseo urgente de comunicarnos con Dios, y de permanecer con El.
7. La oración es normalmente dirigida a Dios Padre. Puede también ser dirigida a Dios Hijo, o a Dios Espíritu Santo, pero normalmente la oración es dirigida a Dios Padre. En Mateo, capítulo 6, versículo nueve, Jesucristo nos dice en la oración que El mismo nos enseñó: "Vosotros, pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos". De manera que la oración debe ser dirigida a Dios Padre, quien es la primera persona de la Sagrada Trinidad.
Ahora, Dios Padre es su padre, y a El le gusta mucho oír sus oraciones. A El le gusta mucho verlo, o verla. No debemos pensar que Dios Padre es severo y transcendente y que está lejos de nosotros. Cómo podemos entonces, siendo pecadores, acercarnos de alguna manera a Dios Padre? Lo hacemos por medio de Jesucristo. La verdad es que Dios Padre nos amó desde toda eternidad y que fue El quien planeó nuestra salvación. El planeó nuestro acceso a su persona por medio de Jesucristo. Es por esto que usted necesita entender que Dios padre nos ama muy tiernamente, como un padre ama a sus propios hijos. Debemos entender que a El le place que vengamos a orarle. Dios está mas dispuesto a contestar nuestras oraciones que nosotros a orar. Así es que tenga esto en mente, especialmente al acercarse a Dios Padre en oración.
8. La oración es ofrecida a Dios Padre por medio de Jesucristo. Leamos Hebreos, capítulo diez : "Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne." Es con base en la expiación de Cristo por nosotros que podemos acercarnos a la presencia de Dios Padre. Este acceso a Dios Padre se nos otorga por medio de Jesucristo, por medio de su intervención, por medio su sangre, la cual derramó en nombre de nosotros. En el versículo veintidós, leemos: "acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura." Esto significa que debemos dirigirnos a Dios por medio de la obra de Jesucristo, por medio de su sangre. Jesucristo dijo, "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie vendrá al Padre excepto por medio de mí." Es, entonces, a través de Jesucristo, que venimos al Padre.
También se nos ha dicho que oremos en el nombre de Jesucristo, lo cual quiere decir por medio de Su autoridad, basándonos en Su intervención por nosotros. No venimos al Padre basándonos en nuestra propia justicia. Venimos al Padre basándonos en la obra redentora de Jesucristo, por medio de la cual se nos ha adjudicado Su justicia. De manera que ahora podemos acercarnos a Dios Padre, y Dios Padre nos acepta porque venimos a El por medio de Jesucristo.
Finalmente, tenemos que estar conscientes de que venimos a Jesucristo también por el Espíritu Santo. Leamos Efesios, capítulo dos, versículo 8 y Romanos , capítulo ocho, versículo quince. Dios nos ha dado el Espíritu de adopción por el cual lloramos "Abba, Padre". La oración la ofrecemos al Padre a través de Jesucristo, por medio del Espíritu Santo, quien Dios nos ha dado. Reflexionemos acerca de estas cosas, y pongámoslas en práctica, para que podamos gozar de este gran privilegio llamado oración.
Fuente: Grace Valley Christian Center
Nuestro tema es la oración cristiana. No simplemente oración, sino oración cristiana. En Lucas once, leemos, "Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando acabó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos." Es nuestra petición que aprendamos a orar efectivamente; y que aprendamos esto de las enseñanzas de Jesucristo mismo y de las Sagradas Escrituras.
Cuando hablamos de oración, no estamos hablando de orar a cosas creadas. Esto es lo que la mayoría de la gente en el mundo hace. Si usted viaja a cualquier parte del mundo, se dará cuenta que la gente ora. Todos adoran, pero casi todas estas gentes adoran a criaturas. Oran al sol, oran a la luna, oran a los árboles, oran al viento, oran a los santos. Este tipo de oración, de acuerdo con la Biblia, es idolatría. La oración cristiana es pronunciada por personas verdaderamente cristianas, quienes han sido nacidas de Dios, y a las cuales no solo se les ha perdonado sus pecados, sino que además se les ha otorgado naturaleza divina. Estos son verdaderos cristianos, en quienes el Espíritu Santo habita. Para los cristianos, la oración debe ser tan natural como el llorar y respirar de un bebé recién nacido. A continuación, consideremos algunos puntos acerca de la verdadera oración cristiana.
1.) Oración es conversación con el Dios infinito, personal, y triuno. Oración es comunión con este Dios, comunión para la cual fuimos creados. Hemos sido creados para vivir una vida en relación y comunión con el único Dios verdadero y vivo, quien existe en tres personas. Y esto quiere decir que no podemos orar y dormir al mismo tiempo. Normalmente oración es lenguaje, articulación, conversación. Aunque me gustaría poder orar mientras estoy durmiendo, parece que esto no resulta. Entonces, bíblicamente hablando, la oración es una conversación con la personalidad infinita, con el Dios de las Sagradas Escrituras, el Dios que creó y que reina el universo.
2.) Dios hace su voluntad a través de nuestra oración. Hay personas que preguntan: " Por qué debemos orar si sabemos que Dios a preordinado todas las cosas? Todo lo que ocurre, ocurre porque Dios lo ha decretado. Por lo tanto, cuál es la diferencia entre orar a Dios y no hacerlo?" Esa es una pregunta tonta, y la respuesta está en que el mismo Dios que preordinó todas las cosas, preordinó también el medio por el cual sus propósitos han de ser efectuados. Qué quiere decir esto? Por ejemplo, aunque es Dios quien salva a los pecadores, El también ha decretado el medio por cual los pecadores pueden ser salvos, y eso es a través de seres humanos predicando el evangelio de Jesucristo. Así que si alguien pregunta, " Por qué debo testificar?" " Por qué debo predicar el evangelio?" Podemos contestar: "Dios es magnífico, y Dios es grande, y Dios es absolutamente soberano. El ha preordinado todas las cosas y El va a salvar a todas las personas a quienes ha predestinado para la salvación". Dios va a salvar a todas las personas, pero los va a salvar a través de los medios que el mismo a preordinado. Del mismo modo, Dios hace efectivos sus decretos por medio de oraciones que nosotros oramos y que han sido preordinadas por El. Es por esto que la oración es extremadamente importante. Es por medio de nuestra oración que la voluntad de Dios es hecha.
3. Debemos orar de acuerdo con la voluntad expresa de Dios, tal como nos es revelada a través de un solo medio, en el libro que Dios nos ha dado, en el Nuevo y en el Antiguo Testamento. La voluntad de Dios está revelada en la Biblia. Si la voluntad de Dios puede ser comparada a un círculo, entonces todas nuestras oraciones tienen que estar adentro de este círculo, o sea, de acuerdo con la expresa voluntad de Dios. Usted no puede orar afuera del círculo de revelación divina. Por ejemplo, suponga que yo no amo a mi esposa, y aunque hemos estado casados por muchos años, ahora quiero tener otra mujer. Esta no es una oración que puedo orar: "O Dios, por favor encuéntrame otra mujer. Ya han sido treinta y cinco años." Por qué? Tal oración está afuera de la voluntad expresa de Dios. Toda oración debe acordar con la voluntad de Dios, tal como aparece revelada en las Sagradas Escrituras.
En Juan, capítulo quince, versículo siete leemos: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho." Se dan cuenta entonces que la oración debe estar de acuerdo con la voluntad de Dios que nos ha sido revelada. En la Primera de Juan, capítulo cinco, versículo catorce, San Juan dice esto: "Y ésta es la confianza que tenemos en El, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, El nos oye." Entonces la oración es toda cosa que ustedes quieran, pero siempre dentro de una esfera que es "conforme a su voluntad", a la palabra de Dios. Juan continúa, "Y si sabemos que El nos oye, cualquier cosa que pidamos" donde "cualquier cosa" está limitada por la palabra de Dios "sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho." Este es un gran versículo que nos proporciona una gran seguridad, que si oramos de acuerdo con las promesas de Dios mismo, El va a cumplir con lo que ha prometido. Lean en Segundo Samuel, capítulo siete, versículos veinticinco y veintiséis, donde David ora de este modo: " O Dios, ejecuta lo que has prometido." Esta también es una muy buena ilustración de oración correcta, oración acuerdo con la voluntad de Dios.
4. Por qué es la oración tan importante? La oración es tan importante, primero, porque Dios nos ha mandado que oremos. Es por medio de nuestra oración que Dios provee cuando necesitamos. La oración es el método de gracia por el cual se nos proporciona lo que necesitamos.
Segundo, hay un Diablo que se opone a todo cristiano. En la Primera de Pedro, capítulo cinco, comenzando con el versículo ocho, San Pedro nos dice, "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el Diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, al cual resistid firmes en la fe." Así es que otra razón por la cual hay que orar, es que hay un Diablo que constantemente está tratando de derrotarnos y devorarnos. Con seguridad esto no ocurrirá, ya que Dios nos ama y está con nosotros. La gente de Dios orará y recibirá poder divino e iluminación para resistir al Diablo por medio de la sangre de Jesucristo.
Tercero, Jesucristo mismo, Dios encarnado, el hijo de Dios, siempre oraba. Normalmente Jesús se levantaba muy temprano por la mañana, iba a una parte solitaria y oraba. Lo vemos orando a través de toda su vida. Lo vemos orando en el Jardín de Getsemaní. Lo vemos orando en la cruz cuando estaba muriendo. Por lo tanto, para Jesús la oración era normal, como respirar. El tenía una constante comunión con su Padre Celestial.
Cuarto, los apóstoles oraron y nos enseñaron a orar. Especialmente cuando leemos el libro de Hechos, encontramos a los apóstoles orando continuamente. En Hechos, capítulo seis, versículo cuatro Pedro dice, "Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra." Los apóstoles fueron bien instruidos por nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
5. Dios no oye las oraciones de paganos, de pecadores; ningún pecador puede acercarse al trono de Dios y orarle a El. Las únicas personas que verdaderamente pueden orar son las personas que han sido nacidas de nuevo por el Espíritu Santo, a quienes se les ha dado naturaleza divina, a quienes se les ha removido para siempre sus pecados. Estas son las personas a las cuales les será permitido acercarse con confianza al trono de gracia para comulgar con Dios, y Dios les oirá sus oraciones.
Ahora, ya hemos mencionado que mucha gente ora. Qué podemos concluir, entonces, de toda esta piedad expresada por gentes de todo el mundo? Que ellos no están orando al verdadero Dios, al Dios infinito y personal quien creó y gobierna el universo. Ellos no le oran a El Padre, Hijo y Espíritu Santo.
6. La oración es muy, muy difícil. Es un ejercicio muy difícil. Podemos venir a la iglesia fácilmente. Podemos leer la Biblia fácilmente. Podemos escuchar sermones fácilmente. Podemos hacer muchas, muchas cosas con mayor facilidad que acudir a Dios y orar. Por qué? Porque somos pecadores, y porque hay un demonio que nos opone. El Diablo odia cuando nos arrodillamos y oramos, sin quedarnos dormidos, a El Dios todopoderoso. La verdad es que los cristianos, particularmente en los países mas económicamente avanzados del mundo, no oran mucho porque aparentemente no tienen muchas necesidades. Sus necesidades son superficiales, cubiertas con prosperidad económica, aunque tengan necesidades espirituales muy serias. Piensan que todo está bien, y por eso no necesitan orar. Prefieren leer el periódico. Prefieren ver televisión lealmente. La televisión es para ellos como una droga; si no la ingieren, además de disgustarse manifiestan síntomas de adicción. La gente cristiana ocupa su tiempo en muchas actividades, excepto en oración. Reconozcamos que la oración es extremadamente difícil. Cuando oramos, nosotros sabemos que lo hacemos porque el Espíritu Santo ha generado adentro de nosotros un gran deseo de orar. Cuando oramos, Dios produce y hace nacer en nosotros el deseo urgente de comunicarnos con Dios, y de permanecer con El.
7. La oración es normalmente dirigida a Dios Padre. Puede también ser dirigida a Dios Hijo, o a Dios Espíritu Santo, pero normalmente la oración es dirigida a Dios Padre. En Mateo, capítulo 6, versículo nueve, Jesucristo nos dice en la oración que El mismo nos enseñó: "Vosotros, pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos". De manera que la oración debe ser dirigida a Dios Padre, quien es la primera persona de la Sagrada Trinidad.
Ahora, Dios Padre es su padre, y a El le gusta mucho oír sus oraciones. A El le gusta mucho verlo, o verla. No debemos pensar que Dios Padre es severo y transcendente y que está lejos de nosotros. Cómo podemos entonces, siendo pecadores, acercarnos de alguna manera a Dios Padre? Lo hacemos por medio de Jesucristo. La verdad es que Dios Padre nos amó desde toda eternidad y que fue El quien planeó nuestra salvación. El planeó nuestro acceso a su persona por medio de Jesucristo. Es por esto que usted necesita entender que Dios padre nos ama muy tiernamente, como un padre ama a sus propios hijos. Debemos entender que a El le place que vengamos a orarle. Dios está mas dispuesto a contestar nuestras oraciones que nosotros a orar. Así es que tenga esto en mente, especialmente al acercarse a Dios Padre en oración.
8. La oración es ofrecida a Dios Padre por medio de Jesucristo. Leamos Hebreos, capítulo diez : "Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne." Es con base en la expiación de Cristo por nosotros que podemos acercarnos a la presencia de Dios Padre. Este acceso a Dios Padre se nos otorga por medio de Jesucristo, por medio de su intervención, por medio su sangre, la cual derramó en nombre de nosotros. En el versículo veintidós, leemos: "acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura." Esto significa que debemos dirigirnos a Dios por medio de la obra de Jesucristo, por medio de su sangre. Jesucristo dijo, "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie vendrá al Padre excepto por medio de mí." Es, entonces, a través de Jesucristo, que venimos al Padre.
También se nos ha dicho que oremos en el nombre de Jesucristo, lo cual quiere decir por medio de Su autoridad, basándonos en Su intervención por nosotros. No venimos al Padre basándonos en nuestra propia justicia. Venimos al Padre basándonos en la obra redentora de Jesucristo, por medio de la cual se nos ha adjudicado Su justicia. De manera que ahora podemos acercarnos a Dios Padre, y Dios Padre nos acepta porque venimos a El por medio de Jesucristo.
Finalmente, tenemos que estar conscientes de que venimos a Jesucristo también por el Espíritu Santo. Leamos Efesios, capítulo dos, versículo 8 y Romanos , capítulo ocho, versículo quince. Dios nos ha dado el Espíritu de adopción por el cual lloramos "Abba, Padre". La oración la ofrecemos al Padre a través de Jesucristo, por medio del Espíritu Santo, quien Dios nos ha dado. Reflexionemos acerca de estas cosas, y pongámoslas en práctica, para que podamos gozar de este gran privilegio llamado oración.
Fuente: Grace Valley Christian Center
lunes, 1 de marzo de 2010
Nuevo Nombre y nuestra Visión
Visión:
Compartir al Mundo la Esperanza de una Nueva VIDA en DIOS,
Guiándolos a una relación personal con EL mediante la FE.
Nuestra Misión:
Mateo 28:19-20
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Compartir al Mundo la Esperanza de una Nueva VIDA en DIOS,
Guiándolos a una relación personal con EL mediante la FE.
Nuestra Misión:
Mateo 28:19-20
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
martes, 26 de enero de 2010
¿Cómo puede saber uno que está haciendo la voluntad de Dios cuando toma decisiones?
La voluntad de Dios no es un secreto que debemos descubrir. Dios quiere que entendamos Su voluntad mucho más que nosotros la queremos entender. Él siempre hace su voluntad clara a aquellos quienes la buscan con un corazón obediente.
Muchas de las mayores áreas de problemas sobre la pregunta de la voluntad de Dios se establecen en las Escrituras. La Biblia revela que es la voluntad de Dios que todos seamos:
Salvos (1 Timoteo 2:3-4; 2 Pedro 3:9)
Llenos del Espíritu (Efesios 5:17-18)
Santificados (1 Tesalonicenses 4:3-7)
Sumisos (1 Pedro 2:13-15)
En sufrimiento (Filipenses 1:29; 2 Timoteo 3:12)
Si todas estas cosas son verdaderas en tu vida, puedes hacer lo que tu quieres. Salmo 37:4 dice, “Pon tu delicia en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón”. Eso quiere decir que si te estas conformando a la voluntad de Dios en todas las cinco cosas en la lista, Él pondrá en tu corazón deseos que reflejen Su voluntad. ¡Entonces haz lo que quieras!
La voluntad de Dios no es un secreto que debemos descubrir. Dios quiere que entendamos Su voluntad mucho más que nosotros la queremos entender. Él siempre hace su voluntad clara a aquellos quienes la buscan con un corazón obediente.
Muchas de las mayores áreas de problemas sobre la pregunta de la voluntad de Dios se establecen en las Escrituras. La Biblia revela que es la voluntad de Dios que todos seamos:
Salvos (1 Timoteo 2:3-4; 2 Pedro 3:9)
Llenos del Espíritu (Efesios 5:17-18)
Santificados (1 Tesalonicenses 4:3-7)
Sumisos (1 Pedro 2:13-15)
En sufrimiento (Filipenses 1:29; 2 Timoteo 3:12)
Si todas estas cosas son verdaderas en tu vida, puedes hacer lo que tu quieres. Salmo 37:4 dice, “Pon tu delicia en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón”. Eso quiere decir que si te estas conformando a la voluntad de Dios en todas las cinco cosas en la lista, Él pondrá en tu corazón deseos que reflejen Su voluntad. ¡Entonces haz lo que quieras!
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